miércoles, 10 de marzo de 2010

LA ESCULTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA




Juan de Juni. (Joigny, Francia, 1506 – Valladolid, 1577) escultor franco-español

Juan de Juni será, junto con el precursor Alonso Berruguete, el gran representante de la nueva escultura española que se desarrollará a lo largo de todo el s.XVI. De origen francés (en este siglo España se convertirá en centro de atracción para artistas de diversos países), su asentamiento hacia 1530 en Valladolid dará como resultado el refuerzo del foco castellano, en lo que a escultura se refiere.

Frente al nerviosismo e ímpetu propios de la obra de Berruguete, en Juni se aprecia un desarrollo centrípeto de las fuerzas vitales que animan a los personajes y, sobre todo, un estilo muy estudiado, pudiéndose decir que, en sus composiciones, grandes, rotundas y angustiosas, el Manierismo español encontrará su mejor presentación.
Biografía de Juan de Juni

Procedente de la localidad borgoñona de Joigny (a partir de cuya castellanización se cree debió formarse el apellido "Juni"), no será hasta comienzos de la década de los años treinta cuando se le pueda situar en España. Existen pocos datos conocidos acerca del periodo anterior a dicha fecha (su nacimiento se sitúa hacia 1507), aunque suele aceptarse la hipótesis de que su formación, de carácter local, debió de completarla con una estancia en Italia.
En 1533 se sabe que está en León, trabajando en el convento de San Marcos, instalándose, ya a finales de década, en Valladolid, ciudad en la que llevará a cabo la mayor parte de su producción (trabajará de forma sistemática en retablos e imaginería procesional) y donde morirá en 1577, pudiendo considerarse de esta manera su obra como característica del bajo Renacimiento español (a pesar de su procedencia francesa).

El aprecio de su calidad como artífice queda demostrado por la gran cantidad de encargos que desarrolló en la época (se dedicará sobre todo a escultura religiosa, como venía siendo norma hasta el momento); así, a lo largo de la segunda mitad (aproximadamente) del s.XVI trabajará en el magnífico Santo entierro de Cristo procedente del convento vallisoletano de San Francisco, en el retablo mayor de la iglesia de Santa María la Antigua (hoy en la Catedral de Valladolid) o en la imagen de La dolorosa para la Iglesia de las Angustias de la misma ciudad, entre muchos otros.

Existe, además, una faceta de Juni no excesivamente conocida como es la de su versatilidad a la hora de emplear diferentes materiales como base para sus creaciones: madera, piedra (en San Marcos de León) e, incluso, barro cocido (caso del grupo realizado para la iglesia de San Francisco de Medina de Rioseco) serán empleados en función de las necesidades o exigencias que se impondrán a lo largo del desarrollo de la obra.

Principales obras de Juan de Juni

Quizá una de las piezas de mayor calidad, éxito y complejidad realizadas por Juan de Juni sea el Santo Entierro de Cristo (1541-1544), proyecto funerario elaborado en su momento para una capilla ubicada en el desaparecido convento de San Francisco de Valladolid (hoy día se puede admirar en el Museo Nacional de Escultura). Encargado por el obispo de Mondoñedo, fray Antonio de Guevara, habría formado parte de un retablo situado en dicha capilla, ocupando la parte inferior del mismo.

En esta pieza, intensamente dramática, son apreciables los orígenes borgoñones de Juni, la influencia de Della Quercia en el tratamiento de los paños y plegados (así como en la representación de un verismo que no elude la crudeza) y el conocimiento de la obra de Miguel Ángel. De este último tomará prestado su sentido monumental de la proporción (característica que le acompañará a lo largo de toda su producción, puesto que Juni va a ser un enamorado de "lo gigante"), además de algunas expresiones de los rostros (debió de conocer el grupo escultórico del Laocoonte).

Conjunto de distribución clásica, en él la figura de Cristo se erige en eje central (expresivo y compositivo), estableciéndose a partir del mismo los personajes secundarios en un ritmo simétrico. Estas figuras corpulentas en posiciones giradas ("interpelando" al espectador) y retorcidas sobre sí mismas, además de los anchos rostros contraídos por la pena, se suman a la teatralidad inherente a todo el conjunto, confiriéndole un sentido que va más allá del Manierismo y antecede de algún modo el Barroco (a pesar de la fuente clasicista en la que se inspira).

Importantísimo va a ser en la producción de Juan de Juni el uso que de la policromía hará, consiguiendo reforzar por medio de la misma el dramatismo impreso a las diversas escenas, pudiéndose apreciar dicha utilización, en este caso, en el rostro del cristo muerto así como en las llagas y heridas que cubren su piel.

De esta manera, teatralidad, expresionismo, acabados muy estudiados (cada obra será cuidadosamente preparada y ejecutada) y monumentalidad van a ser características comunes en la producción de Juan de Juni (además, por medio de la misma, realizará una aportación de nuevas iconografías a la escultura del momento).

Merece la pena destacar de la totalidad de su obra, junto con este santo entierro, la pieza de La dolorosa, también llamada Virgen de los cuchillos, por la excepcional calidad con la que consigue plasmar el sentimiento de angustia y dolor de la madre de Cristo. Esta obra, una de las más famosas de Juan de Juni y que posteriormente servirá de modelos para otros pasos, será un encargo realizado por la cofradía de la iglesia de la Virgen de las Angustias de Valladolid (su datación aproximada se corresponde con la década de 1560).

Es ésta una imagen exenta ejecutada para ser vista desde distintos puntos, de un gran tenebrismo escultórico y que va a recoger todo el manierismo pro-Barroco propio de la obra de Juni (pliegues en los paños, encarnados, rostro expresivo, rotundidad…) por medio de una técnica extremadamente depurada puesta al servicio de la transmisión de la emotividad (siempre contenida en última instancia, consumiéndose en el interior de los personajes).

LA SOCIEDAD EUROPEA EN EL BARROCO


El Barroco fue un periodo de la historia en la cultura occidental que produjo obras en el campo de la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música, y que abarca desde el año 1600 hasta el año 1750 aproximadamente. Se suele situar entre el Renacimiento y el Neoclásico, en una época en la cual la influyente Iglesia Católica europea tuvo que reaccionar contra muchos movimientos revolucionarios culturales que produjeron una nueva ciencia y una religión disidente dentro del propiocatolicismo dominante: la Reforma protestante.

Como estilo artístico el barroco surgió a principios del siglo XVII y de Italia se irradió hacia la mayor parte de Europa. Durante mucho tiempo (siglos XVIII y XIX) el términobarroco tuvo un sentido peyorativo, con el significado de recargado, desmesurado e irracional, hasta que posteriormente fue revalorizado a fines de siglo XIX por Jacob Burckhardt y luego por Benedetto Croce y Eugenio d'Ors.

La palabra barroco fue inventada por críticos posteriores, más que por los practicantes de las artes en el siglo XVII y principios de siglo XVIII, es decir, los artistas que plasmaban dicho estilo. Proviene de la palabra portuguesa "barroco" (en español sería "barrueco"), que significa "perla de forma irregular", o "joya falsa". Una palabra antigua similar, "barlocco" o "brillocco", es usada en el dialecto romano con el mismo sentido. También se le llama "barro-coco". Todas ellas significan lo mismo. Otro interpretación lo deriva del sustantivo "Baroco", usado en tono sarcástico y polémico para indicar un modo de razonar artificioso y pedante. En ambos casos el término expresa el concepto de artificio confuso e impuro, de engaño, de capricho de la naturaleza, de extravagancia del pensamiento.

El término "barroco" fue después usado con un sentido despectivo, para subrayar el exceso de énfasis y abundancia de ornamentación, a diferencia de la racionalidad más clara y sobria de la Ilustración (siglo XVIII ). Fue finalmente rehabilitado en 1888 por el historiador alemán de arte Heinrich Wölfflin (1864-1945), quién identificó al Barroco como oponente al Renacimiento y como una clase diferente dentro del arte "elaborado".

ras la mesura del Renacimiento y el retorcimiento estético del manierismo, en la Roma de los Papas se advierte la necesidad de un arte nuevo. La independencia de las repúblicas italianas no es la de antaño, tras dos siglos de pugnas entre las potencias europeas por controlar su floreciente mercado centrado en el Mediterráneo. Por otro lado, el descubrimiento de América desplaza el polo económico hacia el Atlántico, cuyas rutas son dominadas por españoles, portugueses e ingleses. Esto provoca que las repúblicas italianas se reagrupen bajo un poder más fuerte y las que no caen bajo control extranjero (España y Francia) se someten a la influencia mayoritaria de Roma, más concretamente de los Estados Vaticanos, al más puro estilo de una teocracia que logra su máximo esplendor a mediados del Siglo XV.

Pero la corrupción se estaba introduciendo, y para mejorar el ejercicio de este gobierno, las altas esferas eclesiásticas dominantes en Roma hubieron de depurar su cúpula. Voces de descontento ya había desde hacía cincuenta años, y la Iglesia Católica se vio escindida por la Reforma luterana, cuyos teólogos, Juan Calvino, Ulrico Zuinglio y otros personajes, la acusaron de nepotismo y simonía. La necesidad de reformar las estructuras del mundo católico es lo que conduce al Concilio de Trento y a la mal llamada Contrarreforma, en realidad, una Reforma católica, que no va contra algo sino en busca de una adaptación a los nuevos tiempos.

La traducción de este estado de cosas sobre el arte trae importantes consecuencias desde el primer momento. Los teólogos reunidos en el concilio, mayoritariamente españoles, proclaman ciertos dogmas que han de ser representados dignamente por los artistas al servicio de la Iglesia: la virginidad de María, el misterio de la Trinidad, entre otros, pasan a protagonizar los lienzos. La Iglesia, antes que las monarquías absolutistas que posteriormente ejercieron un poder paralelo al Vaticano, fue la primera en comprender el poder ilimitado del arte como vehículo de propaganda y control ideológico. Por esta razón contrata grandes cantidades de artistas, reclutando por supuesto a los mejores, pero también a muchos de segunda fila que aumentan los niveles de producción para satisfacer las demandas de la gran base de fieles. Se exige a todos los artistas que se alejen de las elaboraciones sofisticadas y de los misterios teológicos, para llevar a cabo un arte sencillo, directo, fácil de leer, que cualquier fiel que se aproxime a una iglesia pueda comprender de inmediato. Los personajes han de ser cercanos al pueblo: los santos dejan de vestir como cortesanos para aparecer casi como pordioseros, con rostros vulgares. El énfasis de la acción ha de colocarse sobre el dramatismo: la consigna fue ganar al fiel a través de la emoción. Las escenas se vuelven dinámicas, lejos del hieratismo intemporal de los estilos anteriores. Las composiciones se complican para ofrecer variedad y colorido. Las luces, los colores, las sombras se multiplican y ofrecen una imagen vistosa y atrayente de la religión y sus protagonistas. Fuera del patrocinio de la Iglesia, los mecenas privados se multiplican: el afán de coleccionismo incita a los pintores a llevar a cabo una producción de pequeño o mediano formato para aumentar los gabinetes de curiosidades de ricos comerciantes y alta nobleza.

En la época de los filósofos Descartes, el arte se colecciona como los objetos científicos o los exóticos bienes importados de las Indias y América. La secularización de esta época propició que se revalorizaran géneros profanos, como el bodegón o el paisaje, que empieza a cobrar una autonomía inusitada. Las complejas composiciones del Barroco, la diversidad de focos de luz, la abundancia de elementos, todo, puede aplicarse perfectamente a un paisaje, tal y como puede verse en la Recepción del Embajador Imperial en el Palacio Ducal de Canaletto. El Barroco como estilo general es tan sólo una intención de base. Las formas que adopte en la praxis serán tan variadas como se pueda imaginar. Sin embargo, dos polos predominan, agrupados en torno a dos grandes figuras rivales en la época: Michelangelo Merisi da Caravaggio, que aglutina a los pintores del naturalismo tenebrista; y Annibale Carracci, que trabaja con su hermano y con su primo en un estilo clasicista.

martes, 9 de marzo de 2010



Al principio permanecen algunos elementos goticistas (gusto por lo curvilíneo, elementos anecdóticos, etc.) pero pronto desaparecen.
No se elaboran tantas normas o cánones como en la arquitectura.
Profundo realismo que se aleja del espiritualismo gótico; esto no excluye cierta tendencia a la idealización.
Humanismo: preocupación por la figura humana, por el desnudo y la anatomía, per la expresividad.
El interés por el hombre queda patente en el desarrollo del RETRATO en el que se quiere individualizar a un personaje. Los retratos pueden ser: de busto, ecuestres, funerarios, etc.
En los relieves alcanzan gran perfección los estudios de perspectiva con la que se logra la sensación de espacio y profundidad.
Temas: cristianos, mitológicos, retratos, temas de la infancia. En España no se dan los desnudos por el enorme poder de la Inquisición.


Representantes:
LORENZO GHIBERTI (1378-1455)
Autor de transición entre el Gótico y el Renacimiento. Continúa la trayectoria iniciada por los PISANO.
Destaca por la visión pictórica de los relieves:
- Gradúa el relieve desde formas casi imperceptibles en el fondo hasta casi un bulto redondo en el primer plano.
- Ordena las escenas en planos: aumenta el efecto de profundidad y perspectiva.
- Todo esto manifiesta una fuerte influencia clásica (Ara Pacis).
- Fondos de paisajes o arquitecturas sobre los que se dispone un gran número de figuras: perfecta relación figura-espacio.
- Formado como orfebre, de ahí su preocupación por los detalles y lo puramente decorativo.
• Sacrificio de Isaac (para el concurso de las puertas del Baptisterio de Florencia).
• Relieves de la Puerta Norte. Baptisterio de Florencia.
• Relieves de la Puerta del Paraíso. Baptisterio de Florencia.


JACOPO della QUERCIA (1374-1438)
- Busca los efectos plásticos y la pureza de las figuras.
- Centra su atención en la figura humana: formas robustas, monumentales
- Prescinde de los paisajes, de los fondos arquitectónicos y de los detalles.
• Tumba de Ilaria del Carretto.
• Relieves de la puerta de San Petronio. Bolonia.
• Fuente Gaia. Siena.

DONATELLO (1368-1466)
Es el escultor más importante del siglo XV.
Se caracteriza por el humanismo, realismo, naturalismo y expresividad.
- Representa al hombre en todas las edades, tipos y actitudes de ánimo.
- Introduce el tema del desnudo, abandonado desde la época romana.
- Difunde el retrato: quiere representar el carácter del individuo.
- En el relieve utiliza la técnica del aplastado. De manera que las figuras apenas se destacan del fondo; sin embargo, consigue sensación de espacialidad al colocar las figuras en planos superpuestos.
- Al final de su vida practica la técnica del inacabado para aumentar el carácter expresivo.
- Influirá en las obras de juventud de Miguel Angel.
• San Marcos
• San Jorge
• David
• El Zuccone
• Cantoría de la Catedral de Florencia.
• Estatua ecuestre del Condottiero Gattamelata


LUCA della ROBBIA (1400-1482)
- Sus figuras reflejan el lado agradable de la vida.
- Aspecto popular: temas femeninos y de la infancia.
- Usa una nueva técnica cerámica vidriada y policromada (figuras en blanco sobre fondo azul).
• Cantoría. Catedral de Florencia.
• Vírgenes con el Niño.


ANDREA VERROCHIO (1435-1488)
- Parte del realismo de Donatello hasta alcanzar una gran expresividad.
- Figuras de actitudes nerviosas, violentas.
- Preocupación por la anatomía.
• David.
• Estatua ecuestre del Condottiero Colleoni.

La arquitectura mudejar andaluza


Iglesia de Santa Catalina de Sevilla se encuentra en un sitio céntrico, rodeada por las calles Juan de Mesa, Alhóndiga, Santa Catalina y la plaza Ponce de León.

Perteneciente al grupo de las Iglesias gótico-mudéjares de Sevilla, su construcción data del siglo XIV y se ubica en el lugar de unamezquita anterior. Sus elementos arquitectónicos más primitivos corresponden, por tanto, al estilo habitual en la construcción de los templos parroquiales sevillanos de aquél siglo; y a esa época pertenecen el cuerpo de la iglesia, la nave y el presbiterio; la cubierta de los mismos, los pilares que sustentan el pequeño ábside de la Capilla Bautismal, la Capilla de la Hermandad de la Exaltación y la torre.

El templo se compone de tres naves separadas por arcos apuntadossobre pilares rectangulares, siendo la central más ancha y alta que las laterales. Sus cubiertas son de madera, en forma de armadura de par y nudillos la central, y en colgadizo las laterales. La cabecera está formada por una capilla poligonal con bóvedas nervadas más un tramo rectangular inicial. Contaba con tres puertas y una torre, que debió levantarse a la vez que el templo aprovechando como base los restos del alminar islámico.

Detalle del muro exterior de la iglesia, de ascendencia mudéjar.
Detalle del muro exterior de la iglesia, de ascendencia mudéjar.

Exteriormente esta torre presenta una interesante decoración, compuesta por paños de sebka y arcos ciegos polilobulados inscritos en alfiz, ornamentación muy mermada durante la restauración efectuada en 1881. Relacionada con esta decoración de arcos polilubulados de la torre se encuentra la ornamentación del "redondillo", estancia irregular en forma deábside semicircular situada a los pies de la nave del Evangelio.

Como la mayoría de las iglesias parroquiales sevillanas, el templo actual es el resultado de una serie de intervenciones a lo largo de distintos siglos, ya que ha sido sometida a varias renovaciones arquitectónicas y reformas a lo largo del tiempo.

Así, en el siglo XVI el edificio sufre determinadas modificaciones, como la correspondiente a la Capilla Funeraria situada a la altura de la cabecera del templo, la cual ya existía en 1573 según prueba una lápida sepulcral situada a la entrada de la misma; y durante el siglo XVII, cuando se construye el retablo mayor y la Capilla del Rosario. Sin embargo la transformación más importante para la parroquia fue la del siglo XVIII, cuando se le añade la Capilla Sacramental, obra dirigida en su totalidad por el arquitecto Leonardo de Figueroa, siendo la misma una de las joyas más importantes de la arquitectura barroca sevillana.

Portada gótica, correspondiente a la antigua iglesia de Santa Lucía.
Portada gótica, correspondiente a la antigua iglesia de Santa Lucía.

Las obras de restauración integral (1923-1930) dirigidas por el arquitecto municipalJuan Talavera y Heredia, culminaron con la instalación a los pies del templo de una portada gótica procedente de la clausurada iglesia de Santa Lucía (siglo XIV). Desde entonces, el portal gótico de la desaparecida iglesia tapa a la puerta original de estilomudéjar, convirtiéndose así en la puerta de Santa Catalina. También se realizaron obras en los alrededores, dejando al descubierto todo el lateral sur, que antes estaba cubierto por varias casas.

Retablo cerámico del Cristo de la Exaltación.
Retablo cerámico del Cristo de la Exaltación.

En el interior nos encontramos con el techo artesonado de estilo mudéjar, el Retablo Mayor de 1624-1629 de Diego López Bueno (presidido por una talla de Santa Catalina realizada en el siglo XVIII), el Santísimo Cristo de la Exaltación de Pedro Roldán de 1687, la Capilla Sacramental de Leonardo de Figueroa de 1721, y el Retablo barroco con un cuadro de San Pedro, obra de Pedro de Campaña de 1560. Es la sede canónica desde principios del siglo XVII de la Hermandad de La Exaltación.

Bien de interés cultural, la iglesia de Santa Catalina es declarada Monumento Nacional en1912[1].


La Sociedad en la Baja Edad Media


Tras el brillante siglo XIII, Europa entraba con el nuevo siglo en una fase de estancamiento que perduraría hasta el primer tercio del siglo XV. Este estuvo provocado por distintas causas: las pestes del siglo XIV producirían una crisis demográfica con importantes connotaciones socioeconómicas. A esta se unió una crisis espiritual, institucional y política.

El monarca francés Felipe IV el Hermoso (1285-1314) con cuyo reinado se inició la crisis financiera de Francia, pórtico a su vez de la crisis económica de todo el occidente europeo del 1317 al 1317, aprovechó la consolidación de la monarquía y buscó independizarse de toda autoridad extra nacional superior a la suya.

La crisis financiera le obligó a repetidas devaluaciones de su moneda. Muy pronto, la presión económica sobre el clero le hizo entrar en conflicto con el Papa Bonifacio VIII, al que logró hacer prisionero, aunque fue liberado poco después. Al morir el Papa el mismo año de su prisión, le siguió un breve pontificado, e inmediatamente fue elegido Clemente V, obispo francés al que Felipe IV consiguió atraerse y que fijar su residencia en Avignón, bajo el pretexto de una supuesta inseguridad en la ciudad de Roma.

Durante la mayor parte del siglo XIV los Papas fueron franceses y su sede se instaló en Avignón, conociéndose este período (de 1309 a 1377) con el nombre de cautividad de Babilonia.

El prestigio del Papado disminuyó por estas circunstancias desfavorables, implicando una situación de desconfianza en toda la Cristiandad.

Los problemas económicos del monarca francés le hicieron acusar a los Templarios de toda clase de crímenes, consiguió atraerse al Papa Clemente V, quién decretó la supresión de la Orden en 1311, y el reparto de sus bienes entre el rey de Francia y la Orden del Hospital.

Este asunto afectó a gran parte de la Cristiandad, causando gran revuelo, haciendo cada vez mayor el deseo de que el Papa regresase a Roma y evitara la injerencia civil francesa.

En el primer cuarto del siglo XIV se puso de relieve la ruptura del equilibrio a que había llegado Europa en el siglo anterior. Las mentalidades sociales, las creencias religiosas, el espíritu científico, la plataforma económica y las estructuras políticas experimentan profundas transformaciones.

Los aspectos más destacados fueron: las grandes epidemias (Peste Negra), la Guerra de los Cien Años, el avance turco en Oriente, el repliegue de la Cristiandad, y los males de la Iglesia en particular el cisma de Occidente.

La crisis del Pontificado y de la Iglesia en los siglos XIV y XV debilitó su posición en los espíritus y contribuyó a la ruina de la unidad cultural europea. El poderoso despliegue del individualismo hizo que la Edad Media acabara en la diversidad.

El siglo XIV fue un siglo inquieto y crítico. En los ataques de Felipe el Hermoso al Pontificado pueden buscarse los orígenes de la Reforma.

A mediados del siglo XIV comenzó la Guerra de los Cien Años y Europa fue diezmada por la Peste Negra.

El tipo de civilización agrícola y feudal, ha dejado paso a otra urbana y nacional. La transición del mundo medieval al moderno no sucede en la poca que estudiamos, sino que radica en los cambios verificados con el despertar de Europa desde el siglo XI. En realidad, a fines del siglo XII la transición ya se ha iniciado.

LA REGRESIÓN DEMOGRÁFICA Y SUS CONSECUENCIAS

A comienzos del siglo XIV, la población del Occidente europeo en continuo aumento desde el XI, invirtió bruscamente la curva demográfica. Es posible que fuera debido a una disminución de la natalidad, prueba manifiesta de una menor vitalidad y optimismo. Pero, sobre todo, las causas fueron las hambres y las pestes, sobre todo durante el siglo XIV.

Entre 1315 y 1317 centroeuropa sufrió de hambre, lo que produjo un estado general de debilidad que facilitó el avance de las epidemias. La más famosa fue la "peste negra" (1347-1351) importada de Extremo Oriente por marinos genoveses. Las pérdidas fueron importantisímas, llegando al 40% de la población de Inglaterra.

El retroceso perduró hasta la primera mitad del siglo XV, aunque al finalizar el Cuatrocientos los cambios coyunturales comenzaron a crear las condiciones más favorables a un mayor desarrollo demográfico.

DURACIÓN Y LÍMITES DE LA CRISIS BAJO MEDIEVAL. MATICES REGIONALES.

Desde comienzos del siglo XIV Europa comenzó a estabilizar las tendencias progresivas que la habían impulsado desde el año 1.000, entrando en un período de clara estabilización que perdura hasta 1350. Entonces se inicia una contracción de todas las actividades.

Si bien las variantes regionales imponen mucha cautela, se distinguen los siguiente períodos de contracción económica:

- desencadenamiento de la crisis económica general (1380-1420)

- fase aguda de la depresión (1445-1455)

- etapa de inmovilización deflacionista (1455-1490)

Las ciudades de los Países Bajos, del Báltico y de Italia se pueden librar de la crisis general de las ciudades.

En las postrimerías del siglo XV, el Occidente europeo vuelve a encontrar cohesión y unidad. Las monarquías autoritarias afirman la posición del Estado, la sociedad encuentra un nuevo equilibrio jerárquico y la economía experimenta un beneficioso estímulo, impulsado en parte por el flujo de metales preciosos americanos. A fines del siglo XV se prefiguran los rasgos de la expansión económica de la centuria siguiente.

Elementos formales y soluciones constructivas en el arte Románico


Los materiales básicos empleados en la construcción son: la piedra de sillería osillar (bloque de piedra labrado), el sillarejo (piedra más pequeña, de peor labrado y ajuste) y el mampuesto (piedra no labrada o de labrado tosco), formando la obra a base de sillería y mampostería.
La colocación, o
aparejo, es: a soga y tizón (alternando la disposición en forma paralela y perpendicular a la dirección del paramento),
encintada, en hileras, etc. Como aglutinante se utiliza argamasa (mortero de cal, arena y agua).
Los maestros
canteros grababan en los sillares unas marcas. Se cree que servían para identificar su trabajo, lo que permitía, por un lado, recibir el pago de la obra ejecutada, y por otro, dejar constancia de la identidad del autor, en concepto degarantía, frente a posibles fallos o defectos de las piedras labradas. (Ver
Escultura y Labrado y Pintura y Grafismo).

La
madera se emplea en la estructura de la cubierta de las construcciones de pequeño tamaño y en elementos de cierre como puertas, así como en escaleras y plataformas. La pizarra o el barro cocido (tejas) remataban los tejados. El hierroforjado es el complemento para fabricar herrajes, refuerzos, protecciones y enrejados.

La planta (sección horizontal de los muros) es, muy en sus comienzos, de tipobasilical, planta relacionada con edificios públicos romanos y que anteriormente es usada en la iglesia paleocristiana y en la prerrománica.
Las iglesias románicas suelen ser de tres o de cinco
naves (espacio entre muros o filas de arcadas), como las de
San Martín de Frómista (Palencia), Sant Climent ySanta Maria de Taüll (Lérida).

Pronto esta planta se va haciendo más uniforme, transformándose en una planta de
cruz latina (simboliza la Cruz de Cristo), planta característica del medioevo europeo, con nave central terminada en ábsides o capillas (parte de la iglesia con altar) semicirculares y una nave transversal llamada "transepto".
La zona donde se cruza la nave central con el transepto, se llama
crucero. La prolongación de las naves laterales sobre la central, por detrás de la capilla mayor, se llama girola o deambulatorio. Un ejemplo es la Catedral de Ely (Inglaterra) y otro la Catedral de Chartres en Francia.

Otro tipo de planta empleada, pero menos frecuente, es la
circular o poligonal, adoptada por los Templarios (orden fundada en 1118) para sus iglesias por ser de este estilo la del Santo Sepulcro de Jerusalén. Tenemos un claro ejemplo en laIglesia de la Veracruz en Segovia y también en la
Iglesia de Eunate (Navarra).
Otra planta infrecuente es la de
cruz griega (formada por dos naves iguales que se cruzan perpendicularmente en el centro), como la de
Saint-Front de Perigueux(Francia) y la de Sant Pau del Camp en Barcelona.

La bóveda es una obra de fábrica curvada que sirve para cubrir el espacio comprendido entre dos muros o entre varios pilares.

El maestro románico cambia los techos de madera por bóvedas, teniendo entre sus preferidas la de
cañón o medio punto. Se trata de una bóveda de directrizcontinua semicircular o de cuarto de círculo, con arcos transversales de refuerzo ofajones, cabalgando sobre arquerías (serie de arcos) y cuyo empuje se contrarresta con estribos (contrafuerte o macizo de fábrica para fortalecer el muro).

También se emplea la bóveda de
arista, construida sobre un espacio cuadrado y formada por el cruce de dos bóvedas de cañón de igual anchura.
Igualmente utiliza la
cúpula, o bóveda con forma de media esfera u otra forma aproximada, que cubre parte del edificio. Por lo general, en el románico la cúpula está soportada por trompas (soportes de forma cónica), o por pechinas (soportes en forma de triángulo curvilíneo).

Otras bóvedas frecuentes son la de
cuarto de esfera, especial en los ábsides, y la bóveda esquifada, formada por la intersección de cuatro paños triangulares esféricos con arista entrante.

El arco más utilizado por el artista del románico es el de medio punto (consta de una semicircunferencia) y de sección rectangular, enriqueciéndolo en su intradós(superficie interior) con uno más estrecho, decorando sus ángulos con dosmolduras (saliente con perfil uniforme) de sección semicircular, continuando más adelante con molduras cóncavas y resaltes, tanto rectilíneas como quebradas, aligerándolo de este modo de masa.
A partir del siglo
XII también se emplea el arco apuntado, es decir, aquel que está constituido por dos porciones de curva que forman ángulo en la clave (piedra con que se cierra el arco).

La columna: el fuste (parte entre el capitel y la basa) de la columna románica deja de ser troncocónico y se hace cilíndrico. En su superficie, o bien se mantieneliso, que es lo más usual, o se estría (incluso en zigzag), o bien se recubre con decoración vegetal. También puede aparecer la figura humana en el fuste románico, quedando adosada a él.

La
basa (asiento inferior de la columna) lleva plinto (base cuadrada). El collarino(parte inferior del capitel) que en la columna romana se esculpe en la parte superior del fuste, en el románico forma parte del capitel (parte superior de la columna). Dicho capitel se decora con motivos vegetales, animales (fantásticos o reales), o incluso con figuras humanas, representando escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

El
pilar sirve como soporte y podemos distinguir entre: pilar común, pilar desección cruciforme, es decir, con un cuerpo resaltado por cada uno de sus frentes para recibir a los arcos fajones, y el pilar con medias columnas adosadas(pegadas a un muro u otro cuerpo de la edificación).

La decoración es otro de los aspectos más representativos del románico. Los temas, como ya se ha comentado en los capiteles, pueden ser de tipo vegetal, deanimales (reales o fantásticos), con figuras humanas o los de tipo geométrico, formados estos últimos principalmente por: el ajedrezado (cuadros entrantes y salientes alternados), los tacos o rollos (con forma cilíndrica), las puntas de sierra, el baquetón (moldura redonda), el zigzag, las filas de arcos yuxtapuestos o enlazados, los clavos (de forma larga y delgada), etc.

Las partes del edificio donde el artista románico se aplica más en la decoración son: las
puertas, los capiteles del interior del templo y de los claustros (galería que cerca el patio principal) , las cornisas (coronamiento compuesto de molduras) y losaleros (parte inferior del tejado, saliente de la pared). (Ver
Escultura y Labrado).

La puerta esta ornamentada con una serie de arcos con molduras, o arquivoltas, de tamaño decreciente y progresivamente rehundidos, que terminan apoyados sobre impostas (hilada de sillares algo voladiza) y rematadas con columnas, produciendo un efecto abocinado (con más luz en un paramento que en otro).

El
arco de la puerta, al igual que en el frontón (remate triangular) clásico, llevatímpano (elemento semicircular situado entre un arco y el dintel, o parte superior de la puerta), espacio donde se desarrolla mucho la decoración, con temas tan importantes y característicos en el románico como el del Cristo Todopoderoso oPantocrátor (representación del Salvador sentado, bendiciendo), encuadrado en una "mandorla" (curva cerrada en forma de almendra) sostenida por ángeles y rodeado por los cuatro animales simbólicos de los Evangelistas o Tetramorfos, (Toro-San Lucas, Águila-San Juan, León-San Marcos y Ángel-San Mateo). También se representa con asiduidad, en el tímpano, el Juicio Final.

Si la puerta es muy ancha se coloca como refuerzo un soporte central o
parteluz(mainel o columna delgada).
En puertas de cierto lujo se adosan estatuas grandes en las columnas y otras más pequeñas en las arquivoltas (
Catedral de Santiago de Compostela). (Ver Portadas).

Los canecillos son elementos decorativos esculpidos en piedra y colocados bajo las cornisas de la construcción románica. En las iglesias están situados tanto en el interior como en el exterior, en los aleros de las naves, de los ábsides o en ambos.

En la
Edad Media, la mayoría de la gente no sabía leer ni escribir, por tanto la Iglesia transmitía sus mensajes oralmente o utilizando otros medios, como la simbología de los canecillos, que aportaban enseñanzas, consejos y advertencias.
Podemos distinguir diferentes tipos de canecillos:
geométricos (rectos, curvos), de figuras humanas (representando caras anónimas o personas realizando actos cotidianos, como: comer, trabajar, rezar... etc.), de animales reales como el lobo, la serpiente (símbolo del mal), el toro, el águila y el león (imagen de los Evangelistas), el cabrón (demonio) y de otros animales fantásticos como las arpías, dragones, sátiros, quimeras...).

Los canecillos representan incluso escenas sexuales, que en esta época se asociaban a la reproducción. Se cree que la Iglesia permitió estas escenas con el propósito de incentivar los nacimientos en la población cristiana, ya que la tasa de natalidad existente era muy baja.

Además de esta decoración en piedra, también se realiza la gran pintura al frescoque decora los ábsides y las paredes interiores del templo. (Ver Pintura y Grafismo).

El campanario es un símbolo de unión entre Dios y los hombres, y a su vez, un símbolo del poder de la Iglesia, ya que es visible desde cualquier lugar.

A diferencia del campanario
bizantino que se encontraba aislado, el románico se construye en el mismo edificio del templo, con frecuencia en la fachada principal, a veces a los lados y otras junto al crucero.
Puede tratarse de un campanario de una sola pared, con un hueco para colocar las campanas, llamado
espadaña o de un campanario de varios pisos y con ventanas simples o geminadas (partidas) dobles o triples, como los lombardos (llamados así por proceder de la familia Lombardi) de planta cuadrada, rectangular (
Santa Eulàlia d'Erill-la-vall, Lérida), octogonal o circular (Santa Coloma, Andorra).

Se considera que con la aportación del campanario a la iglesia, el templo románico está completo.